Álex Grijelmo: “Hay expresiones que, con la mentalidad de hoy, debemos proscribir”

Álex Grijelmo: “Hay expresiones que, con la mentalidad de hoy, debemos proscribir”

El cuidado en el uso del lenguaje, la corrección tanto en la forma como en el fondo y, muy especialmente, su utilización de manera correcta y precisa dentro del ámbito periodístico han sido los caballos de batalla de Álex Grijelmo durante toda su trayectoria profesional. Doctor en Periodismo por la Universidad Complutense, ha dedicado a esa pasión por nuestra manera de comunicarnos numerosos manuales, libros de estilo y ensayos, muchos de los cuales se han convertido en libros de referencia en distintas facultades de periodismo.

El último de ellos nace de una necesidad completamente actual. En Propuesta de acuerdo sobre el lenguaje inclusivo, Grijelmo parte de la convicción de que nuestra lengua debe evitar expresiones que discriminen a cualquier colectivo, al mismo tiempo que se adapta a los usos y normas que hacen de ella un vehículo de expresión firme y exacto. “Cambiar el lenguaje puede ser positivo”, nos explica en esta entrevista en vídeo. “Es saludable que reflexionemos sobre el lenguaje. Hay expresiones que están en la historia y, con la mentalidad de hoy debemos proscribir. Eso se puede llevar a todos los terrenos, también en las discriminaciones que parten del machismo”.

La adecuación del lenguaje para evitar caer en actitudes machistas es una de las metas que se proponen en su obra, aunque nos recuerda que “el machismo es un problema que está en la realidad, en la sociedad, no en el lenguaje”, apunta. “El sexismo se expresa en palabras a veces sin que la gente se dé cuenta, como cuando se dice de una mujer que es mandona. Me parece muy saludable pensar y reflexionar sobre los valores que transmitimos con las palabras”. En este ensayo también quiere arrojar luz sobre algunos usos. “En la vida normal, la gente entiende que el mal llamado masculino genérico, que deberíamos llamar genérico sin más, abarca a hombres y mujeres.

Otra de sus obras recientes nos descubre a Grijelmo en una faceta novedosa, la de novelista. El cazador de estilemas parte de su preocupación sobre el uso del lenguaje para llegar a la novela negra. “Siempre pensé mucho sobre los estilemas, esas huellas dactilares que dejamos en la escritura, aunque escribamos por ordenador”, explica. “Pensé en escribir un libro sobre esos rasgos de estilo que se nos escapan sin darse cuenta, y pensé que en este caso sería mejor hacerlo con una novela que con un libro de divulgación”. En ella, un filólogo en paro ayuda a la policía a resolver delitos basándose en esas variaciones de la lengua propias de cada persona.

A continuación puedes ver la entrevista completa.