Diez clásicos de la literatura que fueron rechazados

De descartados a obras clave.

Diez clásicos de la literatura que fueron rechazados

A veces el éxito se hace esperar. La historia de la literatura la engrosan también un puñado de obras imprescindibles que en un primer momento fueron rechazadas. Hoy confeccionamos una estantería con novelas a las que dieron calabazas y después consiguieron conquistar el corazón de millones de lectores.

Cuando Vladimir Nabokov escribió Lolita fue rechazada por varios editores que consideraban su argumento indecoros. Algunos vieron en las páginas de la obra maestra de Nabokov un canto a la pedofilia en lugar de un canto a la literatura y no sería hasta 1955 cuando el sello parisino The Olympia Press se atrevió a publicarla. Lo que sucedió después es parte ya de la historia de la literatura. Stephen King coleccionaba las cartas de rechazo que recibió de varias editoriales a las que envió el manuscrito de su primera novela, Carrie.

A Agatha Christie también le costó mucho ver publicada su primera obra, le dieron muchos portazos antes de que saliera a la luz El misterioso caso de Styles. John Kennedy Toole se suicidó sin ver publicada La conjura de los necios, el empeño de su madre logró que esa novela póstuma ganara el Premio Pulitzer y se convirtiera en una de las cumbres de la literatura estadounidense del siglo XX. André Gide rechazó el primer volumen de En busca del tiempo perdido, el clásico de Marcel Proust.

James Joyce se hizo un experto en eso de recibir noes. Se llevó muchas calabazas antes de llegar a ver editado Dublineses, pero tampoco lo tuvo fácil con el Ulises, fue Sylvia Beach, la librera de la mítica Shakespeare & Co, la que con buen tino apostó por la obra que con los años se convirtió en un clásico de la historia de la literatura.

A William Golding le costó sangre, sudor y lágrimas ver publicado El señor de las moscas, aunque tal vez el rechazo más caro de la historia sea el de Harry Potter y la piedra filosofal. Más de una decena de editoriales rechazaron la obra de J.K. Rowling, no intuyeron el éxito que se escondía tras la historia del niño mago.