Libros clásicos indispensables para adentrarse en la literatura argentina

Libros clásicos indispensables para adentrarse en la literatura argentina

Es uno de los países de habla hispana con una tradición literaria más rica y diversa, y a ella le debemos algunos de los mejores escritores del siglo XX. Adentrarse en la literatura argentina es zambullirse en uno de los usos más ricos de nuestro lenguaje, descubrir autores que añaden capas de significado y exploran realidades que están ocultos a nuestros ojos y atravesar con mirada crítica nuestro pasado reciente y, quién sabe, si nuestro futuro. Hoy seleccionamos una serie de títulos imprescindibles para adentrarse en su legado literario, pero hay muchos más por descubrir.

Considerado una obra fundacional de la literatura argentina, este recorrido es obligatorio comenzarlo por Martín Fierro, poema narrativo que instaura una figura, la del gaucho, como arquetipo literario que muchos otros autores explorarían con el paso del tiempo. De la obra de Jorge Luis Borges podríamos escoger muchos de sus volúmenes de cuentos, pero los recogidos en Ficciones son quizás la mejor puerta de entrada para un universo que expande la mente y cambia al lector para siempre. Y junto a Borges, por supuesto Bioy Casares, amigo con quien compartía muchas de sus obsesiones y afinidades, y cuyo La invención de Morel es un clásico que tenía que estar en esta selección.

Obra totémica que demuestra las posibilidades de la narración, juego metaliterario y experimento que ensanchó un poco más los horizontes de la literatura, Rayuela es no solo la obra más celebrada de Julio Cortázar, sino un título que no puede faltar en ninguna biblioteca. Otra obra clave, esta vez por su capacidad de evocación y el uso de la simbologías, es El túnel, de Ernesto Sábato. Pero la literatura argentina también ha radiografiado el presente, analizando la sociedad para exponer sus contradicciones, fallas y miserias. Ejemplo de ello es Los siete locos, de Roberto Artl o El beso de la mujer araña, de Manuel Puig.

La diversidad de la literatura argentina ha dado a autores de muy diversa índole, pero siempre con una marcada personalidad y un estilo que les ha hecho identificables para la posteridad. La mezcla de novela histórica y fantasía de Bomarzo, de Manuel Mujica Lainez, o la visión de la novela negra de Ricardo Piglia en Plata quemada son dos ejemplos, pero hay mucho más por explorar en la producción literaria de un país fascinante.