Libros para diseccionar (y entender) a la generación Z

Libros para diseccionar (y entender) a la generación Z

Hay pocas cosas mas odiosas para un artista de cualquier tipo que ser encasillado dentro de un grupo o generación determinada. Sin embargo, como dice el proverbio, un hombre (o más bien, cualquier persona) se parece más a su tiempo que a sus padres. La llamada generación Z, la de aquellos nacidos entre 1994 y 2010, es como casi todas incomprendida por los que la precedieron y seguramente lo será por la que la suceda. Un signo de los tiempos que, sin embargo, se puede derribar a través de la comprensión y la empatía, dos cualidades que son propias de la literatura. A través de un puñado de libros, podemos intentar entender las inquietudes, temores y aspiraciones de una generación que, como podemos descubrir, no es tan distinta a la nuestra.

Alzada como la escritora hipster de la actualidad por antonomasia, Sally Rooney también ejemplifica muchas de las características de su generación. La incomprensión, el peso de ser juzgado, los vaivenes del deseo y la existencia (o no) del amor verdadero son algunos de los temas de Gente normal. De descubrimientos sobre uno mismo también nos habla En la Tierra somos fugazmente grandiosos, de Ocean Vuong, pero en este caso sobre la doble condición de inmigrante y homosexual. Y de la apatía, y esa sensación de querer desconectarse de un mundo en el que los estímulos son constantes, nos habla Otessa Mosfegh en Mi año de descanso y relajación.

La infancia es, también para esta generación, un lugar de descubrimientos y de punzadas, que se recrea con el paso a la edad madura. Panza de burro, de Andrea Abreu, nos presenta una alejada de los cánones, marcada por la libertad. Sobre crecer y enfrentarse a nuevas situaciones también nos hablan los poemas de Rosa Berbel en Las niñas siempre dicen la verdad. Y sobre la etapa en la que salimos de casa y nos enfrentamos al mundo, tanto físico como intelectual, encontramos mucho en Reina, de Elizabeth Duval.

Enfrentarse a un mundo enfermo, saturado de información y en el que algunos estamentos antiguos por fin van resquebrajándose son otros de los temas que orbitan en torno a estos autores y autoras. En Falso espejo, Jia Tolentino analiza esta sociedad del yo y de la proyección a través de redes sociales para ahondar en los conflictos y las contradicciones de nuestro tiempo. El abuso, tanto físico como moral, que ejercen los poderosos (normalmente hombres y blancos) es el asunto central de Harvey, el libro en el que Emma Cline se introduce en la mente del tristemente célebre Harvey Weinstein. Y sobre vivir la sexualidad y el deseo, apoyándose en la literatura, nos habla Luna Miguel en Caliente.