Libros sorprendentes que ponen nuestro mundo patas arriba

Libros sorprendentes que ponen nuestro mundo patas arriba

Crear nuevos mundos es una de las capacidades de la literatura que más seducen a los lectores. Dejarse llevar por civilizaciones imaginarias y actos imposibles en nuestro universo ha sido una de las pasiones de los seguidores del género fantástico a lo largo de siglos. Sin embargo, hay otro tipo de obras que especulan con lo conocido, que nos plantean posibles bifurcaciones de la historia y nos enfrentan a situaciones que, de haber tenido lugar, habrían cambiado la manera en la que vivimos y vemos el mundo. Hoy nos detenemos en estas obras que le dan la vuelta a todo lo que conocemos para poner en duda lo que sabemos de nosotros mismos.

Unos Estados Unidos en los que Charles Lindbergh derrotó a Roosevelt en 1940 es el punto de partida de La conjura contra América, una de las obras más celebradas de Philip Roth. Ese giro en los acontecimientos históricos que nos propone desemboca en un auge del antisemitismo y la persecución de los judíos como el propio autor y su familia. Otra novela que especula sobre el destino del pueblo judío es El sindicato de policía yiddish, en la que Michael Chabon sitúa en un distrito imaginario de Alaska el lugar en el que los refugiados judíos han vivido en paz durante décadas hasta que comienza una serie de crímenes.

El destino de la humanidad después de la II Guerra Mundial ha sido un terreno fértil para la imaginación de muchos escritores. Si Philip K. Dick se aventuró a escribir en El hombre en el castillo sobre un mundo en el que el II Reich se había impuesto, dominando junto a Japón el territorio estadounidense. Un punto de partida similar es el que toma Harkaitz Cano en El filo de la hierba, novela en la que narra el viaje de Hitler a EE UU tras conquistar toda Europa, incluida Inglaterra, mientras que Charles Chaplin es su prisionero. El asesinato de Kennedy es otro de esos momentos históricos que han hecho preguntarse a los escritores qué hubiera pasado si los acontecimientos hubiesen sido diferentes. En 22/11/63, Stephen King une viajes en el tiempo con ese momento crucial.

Otros títulos plantean interrogantes diferentes sobre nuestra evolución. En La máquina diferencial, William Gibson y Bruce Sterling adelantan más de un siglo la era de la informática, situándola en la Revolución Industrial. En Un hombre en la oscuridad, Paul Auster nos pone sobre la pista de un personaje que imagina unos EE UU inmersos en una guerra civil, mientras que Michel Houllebecq se atrevió a aventurar una Francia en la que un partido islámico llega al poder en su polémica Sumisión.

Por último, hay otro tipo de obras que nos plantean mundos muy parecidos al nuestro pero con diferencias determinantes. En Nunca me abandones, los jóvenes que estudian en un internado tienen un destino marcado en la sociedad en la que viven. Por su parte, Haruki Murakami nos adentra en su 1Q84 en una realidad paralela que comienza en ese mismo año en el que George Orwell situó su inmortal novela sobre el totalitarismo.