Ligia Urroz y las mejores novelas sobre dictaduras

Ligia Urroz y las mejores novelas sobre dictaduras

Su infancia quedó marcada al conocer de cerca a Anastasio Somoza Debayle, el famoso dictador nicaragüense, sobre el que habla en su libro más reciente. Es Ligia Urroz y las mejores novelas sobre dictaduras le sirvieron de inspiración.

El caleidoscopio de Somoza

Ligia Urroz ha colaborado en antologías de cuento como Once mujeres que cuentan erotismo, Mujeres que cuentan secretos y Lo que el 20 se llevó. Como buena impulsora de las mujeres en la literatura, publicó el ensayo El Color Púrpura, Persépolis y la Vida de Adèle: un ejercicio de literatura comparada desde una perspectiva de género, y su novela bilingüe La muralla habla de las fronteras y del exilio.

En 2021 publicó la novela Somoza, sobre su vínculo cercano con Anastasio Somoza Debayle, el dictador nicaragüense que fue asesinado en 1980 por un comando sandinista: «Conviví con él en mi infancia, era una persona muy querida para mí y yo para él. Por eso quise contar la historia como un prisma, porque todos los seres humanos tenemos una multiplicidad de colores, no solo somos buenos o malos», cuenta.

Somoza - Urroz, Ligia

Somoza

Urroz, Ligia

Nicaragua, 1979. Tras el triunfo del frente sandinista, en un restaurante en Managua ubicado en la recién nacida plaza de la Revolución, tres guerrill leer más eros recuerdan con entusiasmo aquel glorioso 19 de julio y los gritos de júbilo de la muchedumbre al celebrar el derrocamiento de la dictadura. Sin embargo, no pueden darse por satisfechos mientras Anastasio Somoza Debayle esté «feliz de la vida en su exilio» en Asunción, así que deciden infiltrarse en Paraguay y estudiar todos sus movimientos hasta dar con una oportunidad para acabar con él… Unos meses antes, una niña de once años se enfrenta a la confusión de tiempos convulsos: las balaceras llenan de muerte las calles de Managua y una aversión generalizada contra Somoza se respira dentro y fuera de las fronteras, en particular en México. La guerra ha llegado. Ella es muy pequeña para entender tanto odio, pero lo que más le duele es ver cómo todo a su alrededor se desmorona. El hombre que para ella y su hermana era como un tío, que en las fiestas de la familia se dejaba ver con esa mirada franca y siempre sonriente es ahora, para su sorpresa, llamado dictador: el enemigo de toda una nación. A partir de poderosos y conmovedores recuerdos, Ligia Urroz reconstruye el testimonio de una niña exiliada por la guerra. Una novela íntima y valiente que le da un rostro ―como no se ha visto en la literatura― a uno de los hombres más odiados en la historia reciente de Nicaragua. La novela del hombre que robó los sueños de una nación. leer menos

La novela está escrita en dos partes, “porque no quiero hacer una apología de la dictadura sino dar a conocer las facetas del dictador, hablar de sus amigos y enemigos y de cómo interactuaba”.

Su historia comienza cuando asesinan a Somoza en Paraguay. Ligia se adentra en la personalidad de quienes forman parte del comando y cuáles eran sus ideales: “Todos tenían ideas socialistas, comunistas, de igualdad, contra el imperialismo yanqui”.

Justo en el momento en que le dan el bazukazo a Somoza en su Mercedes Benz, la anécdota se detiene y comienza una polifonía de Ligias. “Está la niña contando todas las anécdotas que vivió con él, como cuando caminábamos en la playa. jugábamos a la rayuela, veíamos películas y compartíamos la mesa. Es una autoficción”.

“Me hice adulta en un dos por tres, pues viví los atentados, la muerte, la guerra con apenas 11 años de edad; al ver las ametralladoras, la sangre, el miedo, dejé de ser niña. Por eso la Ligia adulta reclama en segunda persona al dictador. Es  una novela muy íntima, ardorosa.”

El salvavidas de la lectura

Tras salir de Nicaragua, la autora se trasladó a México con su familia, pues su abuelo había sido cónsul en este país. Le prohibieron hablar de lo sucedido y de su vínculo con Somoza. «La lectura me salvó. Me encerré en ella. Si desde los tres años de edad aprendí a leer yo sola, a los 16 ya había leído todos los títulos del boom latinoamericano», explica.

«Una psicóloga que es mi amiga leyó Somoza y me dijo que eso que hice al escribirla fue como una sesión de terapia de 10 años, una cosa bien fuerte, un proceso de reconstrucción de mí misma de algo que fue potente y traumático.

«Creo que empecé a escribir esto desde el tiempo de la guerra. Hoy en día se está perpetuando otra dictadura en Nicaragua. Busco ser una voz de reclamo, para que la historia no vuelva a suceder», finaliza.

Ligia Urroz y las novelas sobre dictaduras

Estantería

Libros recomendados