Los mejores libros para viajar a través de la lectura

Los mejores libros para viajar a través de la lectura

¿Qué es lo que nos fascina tanto de viajar? ¿Descubrir nuevos lugares, vivir la historia a través de sus monumentos, conocer otras culturas? ¿O es el sentido de la aventura lo que todavía nos llama a recorrer kilómetros y kilómetros para llegar a donde nunca hemos estado? Seleccionamos los mejores libros de la literatura de viajes

La literatura y el viaje han estado históricamente unidas, solo tenemos que pensar en La Odisea, pero la manera en la que distintos autores han reflejado el acto de viajar, tanto físico como mental, ha cambiado con el tiempo y con cada sensibilidad.

Libros de escritores viajeros

Hay muchos autores que han escrito en alguna ocasión sobre sus viajes, o que han desarrollado ficciones en las que los escenarios en los que se desenvuelven sus protagonistas tienen una gran importancia, pero también existe otra especie, la de los escritores-viajeros. Bruce Chatwin encarna a la perfección ese perfil, con sus libros dedicados a la Patagonia o el que seleccionamos en esta ocasión: Los trazos de la canción, en el que viaja a través de Australia para conocer la cultura de sus pueblos aborígenes. A esa misma parte del mundo, aunque mucho después, le dedicó Bill Bryson su En las antípodas, en el que a la fascinación por su fauna y sus habitantes además añade sus habituales notas de humor

El estadounidense Paul Theroux es otro miembro de esa estirpe, embarcándonos en trayectos que exploran a la vez paisajes y culturas. En Tren fantasma a la estrella de Oriente retoma un trayecto por Asia 30 años después de escribir El gran bazar del ferrocarril, y documenta los grandes cambios vividos en todo el continente en ese periodo de tiempo. Y dentro de nuestras fronteras, un referente claro es Javier Reverte, con libros en los que el viaje sirve como detonante de historias y reflexiones en torno a la vida y el arte, como sucede en Corazón de Ulises, un recorrido por Grecia, Turquía y Egipto en busca de la antigua cultura griega.

Referente ineludible para periodistas de todo el mundo, Ryszard Kapuscinski es conocido por sus crónicas sobre la vida y los conflictos de distintas partes del mundo. En Viajes con Herodoto, sin embargo, los viajes son tanto físicos como mentales, una manera de enlazar con la historia, tanto la escrita como la oral, y con la vida. De una manera similar, muchos escritores han utilizado los viajes como el punto de partida para desarrollar obras en las que el paisaje se funde con la mente, que camina en distintas direcciones.

De W. G. Sebald era conocida su afición por recorrer a pie ciudades y parajes naturales, como los que describe en Los anillos de Saturno, y que le sirven de disparador de emociones y reflexiones. De igual forma, la agudeza de Josep Pla se muestra en todo su esplendor en Viaje en autobús. Y John Steinbeck, además de crear obras maestras como Las uvas de la ira, recorrió su país en una autocaravana, y con la única compañía de su perro, recogiendo las impresiones que plasmó en Viajes con Charley en busca de Estados Unidos.

Libros recomendados