Sinopsis
La combinación de unas buenas capacidades de observación y de unos buenos principios en materia de diseño es una herramienta potente al alcance de cualquiera, incluso de quienes no se dedican profesionalmente al diseño. ¿Por qué? Porque en última instancia todos somos diseñadores, en el sentido de que todos diseñamos de forma deliberada nuestra vida, nuestro dormitorio y nuestra manera de hacer las cosas; sabemos diseñar asimismo métodos alternativos, formas de superar los fallos de dispositivos existentes. Así pues, una de las finalidades de este libro es devolverle a la gente el control sobre los productos de su vida: enseñarle a seleccionar diseños útiles y entendibles y a arreglar los que no lo son tanto.