El Renacimiento en la isla
Pablo Escalante GonzalboEditorial: El EquilibristaISBN: 9786077874737
Sinopsis
En la escuela de artes manuales, música y catequesis fundada por fray Pedro de Gante junto al convento de San Francisco de la Ciudad de México comenzó también la enseñanza del latín. Así surgió la idea de fundar un colegio de altos estudios donde los hijos de las familias nobles nahuas y de otras etnias aprendieran gramática, retórica, filosofía y teología. Un contingente de jovencitos que habían empezado a aprender latín se mudó al barro de Santiago Tlatelolco, al norte de la isla, en el año de 1536. En un edificio anexo al del convento franciscano de aquel barrio abrió sus puertas el Colegio de Santa Cruz.
Los descendientes de los antiguos soberanos indígenas acudieron al colegio a prepararse para desempeñar los cargos que ahora les correspondían como gobernadores, alcaldes, regidores y jueces de sus pueblos. Además de su formación para la vida civil y de gobierno, los colegiales se convirtieron en mediadores en el proceso de aproximación de las tradiciones cristiana e indígena. En Tlatelolco leían autores como Marcial y Juvenal, Virgilio, Salustio, Tito Livio y Cicerón. Profundizaban en la filosofía cristiana con las obras de Boecio, Kempis, Erasmo de Róterdam y Juan Luis Vives.
Conocemos a varios de los egresados, como Pablo Nazareno, de la casa real de Xaltocan, quien tradujo al náhuatl muchos de los sermones que se decían durante el año… y escribió cartas en latín a Felipe II e Isabel de Valois. O el sabio Antonio Valeriano, colaborador de Bernardino de Sahagún, maestro de latín y rector del colegio, gobernador de México y Azcapotzalco.
En este libro se analiza uno de los mayores proyectos pedagógicos de nuestra historia, que arrojó luz en una época de crisis y se extinguió a fines del siglo XVI.