Sinopsis
En este libro, Simón López Trujillo propone quebrar las formas del lenguaje, jugar con las texturas y las metáforas para pensar las complejidades del campo chileno. Con la mirada puesta sobre la crisis climática y social causada por los intereses de las grandes empresas extractivistas y el antropocentrismo, narra la historia de un hongo que se expande a través de distintas capas de realidad: la vegetal —cultivos de eucalipto en Curanilahue—, la de los humanos, que sirven de huéspedes, y la comunicativa —constituida por un lenguaje horizontal de fibras micelares que hace de vínculo—.