Sinopsis
Estos son de porque están vivos en la memoria del autor, como podrían estarlo en la de cualquiera, a veces insistentes, casi asediantes, otras semiocultos en algún resquicio del recuerdo, otras agazapados en la evocación de lecturas pasadas, de una anécdota trivial o de un lugar anodino, otras desdoblados en desconcertantes espejismos, otras aún sombras que remiten a sueños imprecisos, sensaciones apetecidas y casi siempre fustradas o deseos largamente acariciados y jamás conseguidos. poblados de fantasmas, todos ellos precedidos por una llamémosla «advertencia» en la que el autor parece confesar que, aunque él se deja habitar descontroladamente por esas presencias enfebrecidas, a ellas les debe el ser escritor, de ellas extrae la savia que alimenta a sus personajes, gracias a ellas crea y recrea historias que no se sabe si ocurrieron ya, si en realidad nunca ocurrieron o si, por el contrario, están a punto de ocurrir.