Sinopsis
La vida contemporánea nos enfrenta de modo ineludible a dilemas éticos y controversias políticas en las que el Estado de derecho se juega su porvenir. Uno de los debates públicos contemporáneos más comprometidos es el que concierne a la libertad de conciencia. También en Europa asistimos a una creciente polémica sobre la presencia de símbolos religiosos en las escuelas y a una peligrosa demonización de «lo diferente». Por el contrario, Nussbaum destaca aquí la importancia de la imaginación ética, es decir, la capacidad de ponerse en la piel del otro, la habilidad para imaginar vidas diferentes y, sobre todo, para descubrir que, más allá de atuendos, lenguas y ritos diferentes, hay seres humanos cuya dignidad merece respeto y cuyo derecho a la igualdad de oportunidades debe preservarse por encima de todo.