EL RECOMENDADOR DE LIBROS

Logo Milenio
Logo Librotea
Estanterías

Benito Taibo: lector profesional, escritor emocional

Benito Taibo reflexiona sobre Sherlock en busca de Moby-Dick, su memoria literaria personal y las lecturas indispensables que transforman la mirada del lector.

Benito Taibo: el lector profesional y los libros que vuelan la cabeza. Foto: Michel Amado
Benito Taibo: el lector profesional y los libros que vuelan la cabeza. Foto: Michel Amado
Verónica Maza Bustamante Américas /
FIL Mty 2025

​El querido autor y promotor de la lectura Benito Taibo nos presenta Sherlock en busca de Moby Dick (Planeta). A través de un recorrido personal y cercano por las biografías de sus autores fundamentales —desde Mary Shelley y Herman Melville hasta Juan Rulfo y Patricia Highsmith—, rinde homenaje a la literatura como un espacio de resistencia y transformación. En esta conversación, el autor reflexiona sobre el oficio de leer, el impacto de los clásicos y nos comparte aquellas obras que marcaron su destino para siempre.

Video: entrevista con Benito Taibo

Benito Taibo: el viaje de un lector profesional
Benito Taibo: el viaje de un lector profesional

Las vidas detrás del papel: del fracaso de Melville a las autoras borradas

Benito Taibo es uno de los escritores, poetas y divulgadores culturales más queridos y emblemáticos del ámbito hispanoamericano. Con una voz cálida, cercana y apasionada que ha conquistado a generaciones de lectores a través de obras icónicas como Persona normal, Corazonadas y Cómplices, Taibo se define a sí mismo ante todo como un "lector profesional", un incansable marinero de historias entregado a contagiar la libertad, la empatía y la magia transformadora de los libros.

Cuéntanos, Benito, con tus propias palabras qué vamos a encontrar en las páginas de Sherlock en busca de Moby Dick.

Vamos a encontrar esas lecturas y esos autores que cambiaron mi vida, que cambiaron mi forma de mirar al mundo y mi destino de muchísimas maneras. Son esos autores y esos libros que hicieron de mí quien soy: una suerte de memoria literaria que puede servir para cualquiera que se acerque por primera vez. 

A muchos de ellos tuve el inmenso privilegio de conocerlos, como al maravilloso Juan Rulfo, a Efraín Huerta o a Elena Poniatowska; pero hay otros muchos que viven en mi memoria y en mis libreros. Creo que es un libro para todos, porque cualquiera puede sentirse identificado con estos personajes y autores maravillosos que cambiaron mi vida y me la siguen cambiando todos los días.

En el libro haces un recorrido por tu vida lectora y a la par compartes la historia de estos personajes. ¿Cómo construyes esa doble travesía?

Muchas veces leemos un libro y solo nos quedamos con la imaginación, la pasión, el romance, el misterio y la aventura. Aplica la lógica de la otredad: la literatura está hecha de pasiones humanas y por fuerza tenemos que vernos reflejados en ellas. Pero me pareció necesario contar de dónde salieron esas pasiones y hablar de estos maravillosos autores que tienen vidas francamente muy impresionantes.

Pienso en Herman Melville, el autor de Moby Dick, que la pasó realmente mal: fue un verdadero fracaso cuando publica por primera vez Moby Dick y casi decidió dejar de escribir para siempre. 

Es hasta muchísimos años después cuando los autores de la Generación Perdida —Hemingway y Dos Passos— encuentran la novela y la convierten en parte fundamental de su escritura, en lo que se ha llamado la gran novela estadounidense. Yo digo que los clásicos se llaman clásicos porque no tienen fecha de caducidad; están ahí y pueden ser leídos en cualquier momento de la historia.

En el libro incluyes a varias autoras cuyas historias enriquecen la literatura. ¿Cómo fue ese recorrido?

El canon literario del siglo XIX y parte del XX borró a las autoras, lo cual es absolutamente injusto. Empiezo por Mary Shelley, a quien insisto en llamar Mary Wollstonecraft, que era su verdadero nombre. Ella es la madre de la ciencia ficción y en un reto escribe Frankenstein. Descubres la importancia enorme que tiene dentro de la historia de la literatura.

Así también están presentes Rosario Castellanos y Patricia Highsmith. La historia de Patricia Highsmith es alucinante; su propia vida es una épica sobre la escritura y sobre lo valiente que fue. En Carol por primera vez se habla de una relación entre dos mujeres y causó un revuelo enorme. Primero la publica con un seudónimo hasta que después la saca con su nombre y se convierte en uno de esos grandes hitos de la literatura feminista.

También integras a clásicos latinoamericanos como García Márquez, Rulfo o Cortázar.

Era absolutamente necesario. Estoy hecho de estos libros; a partir de los 15 o 16 años empezaron a llegar a mí a cuentagotas, fueron abriéndome los ojos y diciéndome cosas que no sabía que existían. Me divertí mucho y espero que se diviertan todos aquellos que lleguen a estas páginas y puedan encontrar en ellas la posibilidad de mirar al mundo a través de los ojos de quienes hicieron estas maravillas.

La lectura como acto de resistencia y la mirada joven frente a los clásicos

¿Cómo ha cambiado con las décadas la labor de la promoción de la lectura, Benito?

La mejor manera de promover la lectura es que los lectores tengan cerca el libro que les puede cambiar la perspectiva. No darles consejos ni obligarlos a leer, sino decir: "Mira, eso está ahí y te puede cambiar". 

Los libros no cambian al mundo, pero sí cambian a las personas que pueden cambiar al mundo. Un adolescente que de repente se encuentra con Cortázar o con Gabriel García Márquez va a sentir que le vuela la cabeza. Es mi homenaje a la literatura: gracias, señora literatura, por habernos cambiado la vida y por habernos hecho ser quienes somos.

Eres un lector profesional. ¿De qué manera te acompaña esa profundidad al momento de escribir?

Todos estos autores y autoras están sobre mi hombro diciéndome: "No metas la pata". No se puede ser escritor si antes no eres lector. Yo solo soy un lector, soy un lector que escribe y espero ser recordado como eso: como un lector que decidió poner sus lecturas en la mesa para que otros puedan mirarse en ese espejo. Me llamas "lector profesional". Me gusta; me voy a hacer unas tarjetas que digan: "Benito Taibo, lector profesional".

Presentas tu libro en la FIL Monterrey. ¿Hay alguna característica en la gente que te lee en el norte del país?

Es muy curioso porque es justamente en Monterrey donde comienza el famoso momento de los booktubers. Es en Monterrey, a principios de los años 2008-2009, donde comienzan a aparecer estos jóvenes que se plantan frente a una cámara y dicen: "Miren, yo leí esto, a mí me pareció esto".

Hicieron maravillas: lograron que montones de jóvenes se acercaran por primera vez al libro y a la lectura sin toda esta prevención o miedo que aparece con el libro como objeto cultural imprescindible que sirve para aprender. Quitaron el "aprender" de en medio de todo esto y más bien sirve para eso: para besar con otros labios, oír con otros oídos y sentir con un corazón distinto al tuyo. Y bueno, lograron que cientos y miles de jóvenes se acercaran al libro y a la lectura.

¿Cómo percibes los hábitos de lectura hoy en día, especialmente entre los jóvenes?

Hoy se lee más que nunca en este país; se ve, aunque se diga lo contrario. Yo lo veo en las ferias, lo veo en las ventas, lo veo incluso en las mediciones de lectura, aunque tengo la sensación de que están hechas a partir de una base un poco falsa. 

¿Qué quiero decir con esto? Creo que se hacen estas mediciones tomando en cuenta libros comprados, no libros leídos, y un libro comprado se convierte en cinco o seis libros leídos. Esto tendríamos que tenerlo en cuenta. Y hay otra parte que es curiosa y tiene que ver con el propio espíritu coleccionista: el espíritu del coleccionista.

Los chicos, acostumbrados en su infancia a juntar estampitas, monitos, etcétera, de repente están juntando y coleccionando libros. Tuvimos un ejemplo bien curioso de esto cuando salió Persona normal con tres colores distintos. Los chicos compraban los tres colores. A pesar de que yo les decía: "Ojo, es el mismo libro, no quiero que caigan en una suerte de engaño", ellos me decían: "Pero yo lo quiero, no me importa que sea el mismo libro".

Hoy es muy curioso ver jóvenes que tienen sus libreros acomodados por colores. Yo no podría hacer eso porque no tendría ni idea de dónde están los libros que quiero buscar, pero lo hacen, y te quedas sorprendido de cómo funciona su cabeza.

¿Y qué deben leer los jóvenes? 

Lo que se les dé la gana. Somos los promotores de la lectura, los autores, los maestros y los padres quienes tenemos que aprender a leer con su mirada. Cuando un chico está leyendo, no solo lee el texto frente a sus ojos, sino que lee su alrededor, sus pensamientos y sus sentimientos. La literatura es un pequeño rayo que ilumina el mundo raro que les tocó vivir. Leer es la mejor manera de resistir.

Este fin de semana, Benito Taibo tendrá diversas actividades en la FIL Monterrey, entre ellas, el encuentro "Escritura y pertenencia", con Leonardo Padura, el sábado 17 de octubre a las 17 horas en el Auditorio JAC.

¿Qué lee Benito Taibo? 

¿Qué lee Benito Taibo?
¿Qué lee Benito Taibo?

  • El viejo y el mar

    El viejo y el mar

    Ernest Hemingway

    LUMEN

    Comillas Logo

    El viejo y el mar, de Ernest Hemingway: me cambió la manera de ver y me emocionó enormemente. Es la historia aparentemente muy sencilla de un viejo pescador que sale a buscar el sustento y acaba pescando un inmenso pez contra el que lucha durante mucho tiempo. Es maravilloso.

  • Las batallas en el desierto

    Las batallas en el desierto

    José Emilio Pacheco

    Tusquets México

    Comillas Logo

    Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco, porquemuestra cómo la ciudad se va transformando y cómo el niño Carlitos empieza a sentir que todo cambia a su alrededor y dentro de sí mismo cuando se enamora de la mamá de su mejor amigo. Hay que sentarse y leerlo para encontrar la maravilla que José Emilio quiso contarnos.

  • Cien años de soledad

    Cien años de soledad

    Gabriel García Márquez

    Cátedra

    Comillas Logo

    Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez: cayó en mis manos a los 17 años y fue una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida. Éramos un grupo de amigos que nos compartíamos libros y nos voló la cabeza; nos hizo ser otros. Sigo pensando que es un bálsamo para las heridas y un pasaporte para tener los mejores sueños.

  • Rayuela

    Rayuela

    Julio Cortázar

    Ediciones Cátedra

    Comillas Logo

    Rayuela, de Julio Cortázar, es el libro imprescindible para descubrir cosas que no sabías que existían. Puede ser leído de maneras distintas. Es uno de esos libros a los cuales vuelvo cada cuatro o cinco años y vuelvo a encontrar cosas completamente distintas a las que vi en un principio.


Tags relacionados
  1. libros