EL RECOMENDADOR DE LIBROS

Logo Milenio
Logo Librotea
Estanterías

Libros de horror: Norma Lazo explora la oscuridad humana en La tiniebla

Horror, melancolía y realidad mexicana: Norma Lazo reflexiona sobre la oscuridad humana, el folclore, el espiritismo y la violencia en su nueva colección de cuentos.

Libros de horror y melancolía: Norma Lazo explora la oscuridad humana en La tiniebla. Foto: Verónica Maza
Libros de horror y melancolía: Norma Lazo explora la oscuridad humana en La tiniebla. Foto: Verónica Maza
Verónica Maza Bustamante Américas /

Los libros de horror pueden ser también una forma de entender el mundo. En La tiniebla, Norma Lazo construye relatos donde la melancolía, el espiritismo y la violencia en México revelan una misma raíz: la oscuridad humana. En esta entrevista, la autora habla de sus libros, su relación con el género y el momento en que el terror deja de ser ficción para volverse realidad.

Video: entrevista y recomendaciones con Norma Lazo

Norma Lazo: la oscuridad humana en sus libros de horror
Norma Lazo: la oscuridad humana en sus libros de horror

El horror como espejo: espiritismo, memoria y oscuridad

Norma Lazo es narradora, ensayista, cronista, guionista y editora mexicana. Su trabajo ha estado ligado a la exploración del horror desde la literatura. Estudió Psicología Clínica en la Universidad Veracruzana y más tarde se especializó en temas de subjetividad y violencia, intereses que atraviesan buena parte de su escritura. 

Ganadora del Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola, en sus trabajos hay una constante: mirar de frente las zonas más oscuras de lo humano. Y La tiniebla no es la excepción: se trata de un libro de cuentos que marca su regreso al horror, aunque desde un registro más íntimo y reflexivo.

"Tenía muchas ganas de regresar al género de horror, a lo ominoso, a lo oscuro”, comparte. “Creo que salió un libro de horror, pero muy melancólico también, no solamente se queda en ese género”.

Son nueve los relatos que giran en torno a una misma preocupación. “Es sobre el tema que siempre está en mi obra: esta oscuridad que nos constituye a los seres humanos”, explica. Y añade: “Para mí es muy necesario poder dialogar con ella; creo que entre más presente la tenemos, mientras más la asumimos, es mucho más fácil poder tener una responsabilidad de nuestras acciones”.

En ese sentido, La tiniebla no se limita a provocar inquietud, sino que busca exponer las consecuencias de esa dimensión oscura. “Eso es lo que vas a encontrar: la oscuridad de varios personajes puesta fuera en varios casos y sus consecuencias, todo tocado con un tono sobrenatural”.

Al preguntarle por los cuentos que integran el volumen, Norma Lazo se detiene en el relato inicial: “Tiene que ver mucho con el asunto del espiritismo. Tenía yo un amigo y con él compartíamos el interés por Alan Kardec, por Madame Blavatsky, por Aleister Crowley. Aunque yo no soy espiritista ni creo en eso, me parecía una forma muy interesante de acercarte a ciertos temas”.

De ahí surge Irina, la protagonista del primer relato: “Es una mujer médium, de ascendencia rusa, que está acostumbrada a relacionarse con los muertos y que hace sesiones espiritistas con sus discípulos”.

Lejos de los clichés, Irina es una figura que ejerce cierto control sobre ese mundo. “Ella dialoga con estos espíritus, los trata de guiar y sabe cómo llevarlos a aceptar que están muertos”, explica la autora. Sin embargo, esa aparente estabilidad se quiebra: “En una sesión espiritista se aparecen unos espíritus que le ponen la carne de gallina, espíritus del bajo astral, maliciosos, perversos”.

Ese tránsito de lo conocido a lo inquietante se relaciona con una memoria más profunda, ligada a la infancia y al entorno familiar. “Yo soy de Veracruz. Crecí con esa información. Mi abuela siempre hacía comentarios como ‘vimos pasar una figura blanca; preocúpate cuando sea la sombra negra”, recuerda.

La experiencia no era anecdótica, sino formativa: “Yo vivía aterrada con mi abuela Margarita y siempre nos ponía a hacer cosas, como poner vasos de agua debajo de la cama”. Esa educación emocional y simbólica se inscribe en un contexto más amplio: “Crecí mucho con esta creencia, que es del sincretismo. La familia de mi padre es de ascendencia negra, entonces también por ahí había más información de ese tipo”.

Pero en La tiniebla ese imaginario no permanece en el terreno de lo fantástico. La autora introduce un giro decisivo al vincularlo con la violencia contemporánea en México. “Para mí fue inevitable pensar en estas épocas que llevamos con el asunto de las desapariciones forzadas”, afirma.

La pregunta que atraviesa el libro surge entonces con fuerza: “Si estas creencias fueran reales, México sería un país lleno de almas perdidas”. Y el efecto emocional de esa idea transforma el sentido del proyecto: “Cuando lo empecé a trabajar, más que sentir que estaba escribiendo horror, me dio muchísima tristeza”.

Esa tristeza se ancla en una realidad concreta: “Pensar en el destino de estos jóvenes, hombres y mujeres, que salen a pedir trabajo y aparecen en una fosa”. De ahí que concluya: “Mi libro de horror se fue transformando en el horror real”.

Escribir desde lo siniestro: el género, la resistencia y la voz propia

Norma Lazo lleva décadas habitando un subgénero de la literatura especulativa en donde el terror, la fantasía y la ciencia ficción son bienvenidos y que hoy en día se conoce como weird fiction (ficción extraña). Sin embargo, no siempre ha sido un camino sencillo. “Al principio fue difícil. No se miraban bien estos géneros. Las editoriales no querían publicar eso o te juzgaban de infantil”.

Esa percepción la llevó, en parte, a reflexionar sobre su propia formación lectora. “Escribí un libro que se llama El horror en el cine y la literatura, donde hago una crónica de cómo me inicié en el género”, cuenta.

El origen de esa relación es revelador: “Yo no vengo de una familia de lectores. Encontré una caja de libros destinada a la basura y dije: ‘Yo quiero eso’. Y eran puros libros de horror”. Ese gesto fundacional marcaría su recorrido posterior.

Con el tiempo, pensó haber cerrado ese ciclo: “Cuando escribí ese ensayo, sentía que estaba cerrando una etapa”. Sin embargo, ocurrió lo contrario: “Lo reavivó. No quiero dejar de leer esto ni de escribirlo. Puedo tener las dos posibilidades”.

Hoy, su escritura convive con otros intereses: “Tengo intereses en psicoanálisis, en filosofía, pero el género sigue ahí. Para mí ha sido un ir y venir entre mis pasiones”.

Ese movimiento coincide con un cambio en el panorama literario. “Celebro que ahora haya más interés en el género, sobre todo con nuevas autoras que introducen otras formas de horror”, señala. Y añade una reflexión clave: “Tiene que ver con ser mujer. Muchas veces estos temas se contaban desde una perspectiva masculina. Es importante contarlos desde nuestra propia perspectiva”.

Aun así, no plantea una visión excluyente: “A mí me gusta incluso escribir como si fuera hombre, darle voz a esas otredades”.

¿Qué sigue para Norma Lazo? “Para mí, lo mejor que me puede pasar es seguir escribiendo”, afirma. Su práctica combina distintos registros: “Trabajo ensayo y ficción al mismo tiempo. Leo ambos porque me nutren”.

La tiniebla, reconoce, ha abierto nuevas posibilidades: “Este libro me abrió la puerta a seguir trabajando con el género”. Y también ha reactivado otras inquietudes: “Me interesa mucho el guion. Es muy difícil conectar proyectos con plataformas, pero es algo que me apasiona”.

Sobre esa diferencia de lenguajes, concluye: “El guion es otro animal, más estructurado, pero que te permite crear de otra manera. Mi objetivo es seguir intentando levantar un largometraje y ver qué sale”.

¿Qué lee Norma Lazo?

¿Qué lee Norma Lazo?
¿Qué lee Norma Lazo?

  • El corazón es un cazador solitario

    El corazón es un cazador solitario

    Carson McCullers

    Seix Barral México

    Comillas Logo

    Recuerdo un libro que me regaló una amiga cuando yo tenía 16 años y es El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers. Es el primer libro que leí que no era género de horror ni policíaco ni de espías, que también era lo que leía en aquella época. Me fascinó.

  • Limonov

    Limonov

    Emmanuel Carrère

    Anagrama

    Comillas Logo

    Recomiendo un libro de Emmanuel Carrère que se llama Limónov. Es una gozadera ese libro porque Limónov fue un gran personaje y Carrère cuenta muy bien su historia, echándole de su cosecha, como es Emmanuel Carrère.

  • Santa María del Circo

    Santa María del Circo

    David Toscana

    ALFAGUARA

    Comillas Logo

    Santa María del Circo, de David Toscana, es una locura de novela, muy divertida, con un humor muy negro, que disfruté mucho.

  • Mandíbula

    Mandíbula

    Mónica Ojeda Franco

    Candaya SL

    Comillas Logo

    Otro libro que sugiero es Mandíbula, de Mónica Ojeda. Me encantó esa novela, es corta, pero me pareció superdelirante y se siente el delirio del personaje cuando lo estás leyendo.



Tags relacionados
  1. libros