"Desaparecidos", de Víctor Hugo Ornelas: del reportaje al libro
En entrevista, el periodista mexicano habla de la desaparición de personas, del papel crucial de las Madres Buscadoras en su trabajo y del poder de la palabra escrita para iluminar una crisis nacional.
En un país donde el drama humano es cotidiano, los libros se vuelven herramientas fundamentales para narrar, comprender y dignificar. El periodista Víctor Hugo Ornelas nos habla en entrevista sobre Desaparecidos. El dolor que no cesa, un libro que nace del reportaje directo y se transforma en una poderosa narrativa literaria para contar la historia detrás de una de las crisis más profundas de México.
Videoentrevista con Víctor Hugo Ornelas
La construcción de una narrativa humana
Víctor Hugo Ornelas es uno de los periodistas más destacados en Jalisco. Desde hace varios años ha dedicado su trabajo a la cobertura de la crisis de desapariciones en México, documentando las vivencias y compromiso de colectivos como Madres Buscadoras a través de su labor como conductor del Telediario de Canal 6, en Guadalajara, y sus redes sociales, específicamente TikTok.
Su cobertura incluye hallazgos como el del campo de exterminio en Teuchitlán, registrando el proceso de búsqueda y la crisis forense en el estado, además de mostrar la problemática y facilitar la visibilidad del trabajo de los colectivos de búsqueda.
Conversamos con él sobre el libro de su autoría, publicado por Madre Editorial, el primero en su carrera. Aquí nuestra conversación.
Víctor Hugo, ¿cómo describes tu libro Desaparecidos. El dolor que no cesa?
Yo creo que este libro es la voz, es el sonido, es todo lo que representa la búsqueda de personas desaparecidas y en sí el fenómeno de la desaparición mediante una narrativa literaria, aunque son hechos reales de situaciones que viven los familiares y de lo qué pasa con una persona cuando desaparece.
Todos nos preguntamos: ¿cómo que desapareció? ¿En dónde está? No puedes desaparecer de la tierra y ya, estás en algún lugar. Entonces, aquí cuento dónde es ese lugar, a dónde están, qué pasa en ese proceso. Es una historia fuerte, pero es lo que está ocurriendo en nuestro país.
¿Cómo empezaste a investigar sobre esta situación tan compleja?
Como periodista busco los temas que considero que ameritan ser abordados. En 2021 veo que empieza a crecer el número de personas desaparecidas. Cada vez es más común que alguien me dijera que tenía un familiar desaparecido, y empiezo a contar las historias de las personas que desaparecen: el momento en que desaparecen, quiénes son, qué les gusta, qué música escuchan, el equipo de fútbol al que le van, anécdotas con la familia, los amigos, dónde trabajan. Es decir, busco humanizar un poquito a la persona para que cuando alguien lea la nota, no lo viera como un número más, sino que pensara que podría ser su hijo, su mamá, esa misma persona.
Después conocí a las Madres Buscadoras en una búsqueda que se realiza aquí en Jalisco, Las empiezo a acompañar, hago unos documentales que a ellas les gusta. A mí me impresiona la labor que ellas realizan. Entonces, me invitan a sus búsquedas, empiezan a viajar a Tijuana, a Sonora, a Hermosillo, a Sinaloa, a diferentes estados de la República y las acompaño en ese proceso. Así empiezo a documentar todo lo que tiene que ver con este tema.
Yo no me considero para nada un activista, las activistas son ellas. Pero sí las apoyo a través del trabajo periodístico. Después abrimos un centro de acopio en el Canal 6 para que el medio sirva como una conexión para que ellas tengan lo que necesitan. Entonces, tenemos un centro de acopio y damos voz a lo que pasa. Cuando me di cuenta, ya estaba en una mesa sentado con la secretaria de Gobernación hablando de este tema. Me di cuenta de que no es nada más una labor periodística, sino que estaba documentando la historia que está marcando a nuestro país.
¿Cómo pasas de tu trabajo como periodista a publicar este libro?
Fue una invitación directa del director de Madre Editorial, Miguel Ángel Toledo, que siguiendo mis redes, los reportajes que publico en Milenio, me pregunto por qué no llevaba las historias a un libro. Me pareció una grandiosa idea, pero yo no quería hacer un libro que fuera un gran reportaje o un documental. Quería algo que no aburriera a la gente. Pensé en hacer una narrativa, construir una historia, así que estructuré una idea y vi que me faltaba la historia central.
Entonces ocurrió lo del Rancho Izaguirre, donde nos dimos cuenta que el reclutamiento de personas es una pieza, un eslabón en el tema de la desaparición. Supe que ahí tenía una historia y a sus protagonistas, a la gente que vivió esta parte. Con sus testimonios construí un personaje que es el central del libro, que se llama Efraín.
¿Cómo desarrollaste el lenguaje literario de tu libro?
Creo que tienes que convencer a tu audiencia, a tu lector. Pensé en contarlo con los diálogos, con las conversaciones que he tenido, con palabras y frases que me han impactado. Quiero que así lo vea la gente, tal cual ocurren las cosas.
Hay partes del libro que son muy descriptivas, con una situación en donde tú puedes percibir a qué olía en ese momento o qué se sentía, cuál era la temperatura, cosas por el estilo. Se terminó convirtiendo en un libro que tiene mucha acción, muchas emociones también, altibajos y momentos muy duros a nivel emocional y a nivel físico. Estoy conforme con el producto final.
Una mirada al presente y futuro de las desapariciones
Para el autor, a diferencia de la televisión, en donde los reportajes pueden ser efímeros, un libro tiene la capacidad de adentrarte en el tema, de atrapar tu atención. "Busco generar conciencia, pero también que quien lea mi libro tenga la información necesaria para tomar mejores decisiones en situaciones de la vida cotidiana que pueden tener un desenlace terrible", comparte.
¿Es el comienzo de una carrera como escritor para ti?
Es probable que sí, porque hay muchas historias que contar. En todos lados, en la vida cotidiana, en las redes, en el mundo digital se cuentan historias de una u otra forma. Los libros siguen siendo una herramienta mágica para trasladarte a situaciones, mundos, escenarios, momentos en el tiempo, en el espacio, que no lo puede transmitir de igual forma ninguna otra plataforma. Incluso hay historias que se adaptan para otras plataformas, pero que nacieron como libro. Entonces, yo no me cerraría, solo que ahora hay que disfrutar este proyecto, ver cómo responde la gente y a partir de eso decidir qué otras historias se pueden contar.
¿Cómo ves el panorama actual en torno a las desapariciones?
Lo veo muy complicado. Te voy a ser sincero, yo quisiera que esto acabara. Si puede llegar a ser desgastante para ti como profesional, imagínate para una familia que lo sufre. Porque yo las acompaño a las búsquedas, les ayudo a organizar cosas y también agarro la pala y el pico, o de repente vamos a una búsqueda y somos 19 mujeres y yo, que eso también llama mucho la atención, el hecho de que quienes salgan a buscar sean mujeres en su mayoría, y este colectivo que yo acompaño, que son las Madres Buscadoras, cuentan con voluntariado, pero también son mujeres que salen y escarban y buscan y se meten a lugares inhóspitos y lugares peligrosos y un montón de cosas.
Me da mucho gusto haberlas conocido, son personas maravillosas, pero bajo las circunstancias en que ocurre todo, te replanteas y dices: "Pues ojalá no nos hubiéramos conocido nunca, que este problema no existiera". Preferiría mil veces cambiar la situación, aunque este libro no saliera. Pero no le veo fin, no veo una luz al final del túnel porque siguen desapareciendo personas todos los días, mientras nosotros conversamos probablemente una persona está desapareciendo y no veo la forma en que logren revertirlo. No porque no haya voluntad, me consta que hay algunos sectores del Estado que tienen voluntad de querer cambiar esto, pero el problema es muy grande, muy extenso, abarca muchas directrices y es muy complicado. Entonces, por desgracia parece que va para largo.
Víctor Hugo Ornelas recomienda libros para exaltar la imaginación
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El primero que yo recomendaría a toda persona, en buen plan, es un diccionario. Sinceramente creo que cuando uno ojea un diccionario descubre un mundo de cosas que no se tenían en mente. Entonces, un diccionario es fantástico.
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Me gusta mucho El viaje del elefante, de Saramago. Me parece espectacular la manera en que escribe y, sobre todo, me parece que es una historia con la que te vas a divertir.
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Hay un libro que es más pesadito y se llama Cosmosapiens, es de John Hands. Son 900 páginas, pero documenta todas las teorías, creencias, narrativas, cuentos del origen de la vida. Está muy interesante porque lo aborda desde una perspectiva religiosa, cultural, pero también científica. Entonces, la pregunta del millón de la humanidad de por qué estamos aquí no se resuelve, pero sí te plantea cómo, a través de la historia, el humano se ha preguntado eso y lo ha tratado de responder. Está muy interesante.
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Breve historia del tiempo, de Stephen Hawking, me encanta. Es un libro que también me parece formidable y que te va a enseñar mucho de la vida en general.
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Nadie se debe perder de leer El principito, es un libro que sí te deja un mensaje muy bonito, agradable.