Fernando Llanos: de "Amores perros" a los libros que transforman el arte
El artista visual, escritor y documentalista devela los entresijos de la película de Alejandro González Iñárritu y reflexiona sobre la perseverancia en la creación cinematográfica.

Fernando Llanos, creador multidisciplinario, cineasta e historiador reflexiona sobre Desatar amores perros (Mack Books-Océano), un volumen coral que conmemora los 25 años del hito cinematográfico de Alejandro González Iñárritu reuniendo más de 80 testimonios del equipo de producción.
Desde su posición como el "afortunado testigo" que dibujó el storyboard y dirigió el documental detrás de cámaras, Llanos repasa las claves de la terquedad artística, la importancia de socializar la creación y la influencia de aquellas lecturas que le han permitido explorar las fronteras entre el cine, las artes visuales y los misterios de lo intangible.
Video: entrevista con Fernando Llanos
La suerte del novato, el set como escuela y la terquedad del artista
A los 24 años, tras conocer al escritor Guillermo Arriaga, el artista plástico mexicano Fernando Llanos fue invitado a dibujar el storyboard de la emblemática película Amores perros, iniciando así su camino en el cine. A 26 años del histórico triunfo del filme en Cannes y su nominación al premio Oscar, Llanos presenta Desatar amores perros, un volumen coral que reúne 77 testimonios del equipo de producción para ofrecer una memoria viva que permite degustar este hito cinematográfico con una mirada renovada.
Al rememorar el origen de Desatar amores perros, enfatiza que la publicación de esta obra responde a la necesidad de celebrar y analizar de manera rigurosa uno de los proyectos más influyentes en la cinematografía mexicana contemporánea.
"Yo tuve el privilegio de poder trabajar en esa peli hace 27 años, hice los dibujitos del storyboard que se pueden ver en este libro", explica el autor. Lo que distingue a este volumen dentro de la bibliografía cinematográfica es su escala humana y su registro documental: "Tiene 77 testimonios de gente que trabajó en la película. Hasta donde yo sé, como historiador, no hemos encontrado otro libro que tenga tantas entrevistas a un crew de una película".
La recopilación integra la experiencia de quienes hicieron posible el rodaje día a día, desde el personal de vestuario, maquillaje y asistentes de cámara hasta la persona que chocó los autos en las escenas de acción o los entrenadores de los caninos.
Llanos señala que la meta principal fue construir un retrato colectivo donde coexistieran el análisis técnico, las anécdotas no contadas y la memoria de la filmación. "Yo creo que sí tiene 80 voces, ya si sumamos las de ellos tres, las 77 entrevistas... 80 voces que tratan de entender este fenómeno llamado Amores perros", añade.
Para el historiador y creador visual, abordar una obra de semejante impacto requiere desarmar el mito para entender los procesos reales de trabajo: "Para mí como creador e historiador es muy importante cómo desmitificas algo tan impresionantemente bien hecho, cómo lo tratas de analizar con diferentes perspectivas y ver qué aportó cada departamento para que esto funcionara. Ese fue el trabajo que hice durante cinco años".
La edición incluye además un prólogo de Alejandro González Iñárritu, el guion técnico firmado por Guillermo Arriaga y una fotocopia histórica que el propio Arriaga distribuyó al equipo al inicio del rodaje para transmitir el espíritu y la intención de la película.
El ingreso de Fernando Llanos a la producción de Amores perros ocurrió en 1998, cuando conoció a Guillermo Arriaga durante un certamen de video en Caracas. Con apenas 24 años, se presentó en la Ciudad de México con sus carpetas de trabajo bajo el brazo: "Llevé una libreta, no traía storyboards, llegué con mis dibujos y dije: 'Oye, yo hago esto, sí he hecho storyboards, ¿te gustaría que hiciera el tuyo?'".
Arriaga le propuso dibujar la primera secuencia como prueba de encuadres y ópticas. Tras convencer a la producción con bocetos trabajados en tinta, plumón y grafito, Llanos solicitó la oportunidad de dirigir el registro detrás de cámaras. Pese a no contar con experiencia previa en este formato, obtuvo el respaldo decisivo del director de fotografía.
Ese voto de confianza le permitió pasar de los 15 días de grabación contemplados inicialmente a un registro de 47 días en el que se introdujo en todas las dinámicas del rodaje. "Pensé que todos los guiones eran así de buenos, pensé que todas las filmaciones eran así de intensas, y después con el tiempo me fui dando cuenta que no", confiesa.
Su debut en la industria continuó casi de inmediato al participar en el equipo de Dancer in the Dark, de Lars von Trier: "Las dos películas estuvieron nominadas al Oscar y a Cannes el mismo año. Entonces pues yo empecé con mucha suerte, seguía siendo muy afortunado, fui el único afortunado testigo de esas dos pelis".
Toda esta vivencia le sirvió para constatar que los grandes proyectos cinematográficos no son fruto del azar, sino del rigor, la claridad de visión y la inversión de recursos técnicos y apasionados.
Pensar con las manos, la transmedia y los nuevos lenguajes
Al reflexionar sobre las lecciones que deja esta trayectoria a las nuevas generaciones de creadores, Fernando apela al prólogo redactado por Iñárritu para Desatar amores perros, donde el cineasta distingue entre la necedad ciega y la perseverancia creadora: "El terco es quien a pesar de todos los obstáculos tiene una visión clara de lo que quiere y es capaz de abrir su mirada y encontrar los diferentes caminos que se requieren hasta poder alcanzar lo que se persigue. Un artista es la mente maestra de visión y terquedad, ese es Fernando".
Sumado a la terquedad, destaca la necesidad ineludible de poner la obra en circulación para completar el fenómeno artístico: "Compartir, para mí, es el verbo que justifica horas, días y años de trabajo... compartan, siempre en nuestro proceso creativo se nos olvida ese pequeño final que es lo que justifica todo. Si no lo compartes, no sirve de mucho. Felipe Ehrenberg, el artista visual mexicano, decía que había que socializar la creación, porque si la guardas en un cajón no hay obra de arte".
En la actualidad, Fernando Llanos desarrolla su trabajo mediante un esquema que denomina "el circo de las tres pistas", en el que una investigación o concepto cobra forma simultáneamente en cine, libros y artes visuales.
Este enfoque dio vida a proyectos anteriores como Matria —cuya investigación dio pie a un documental galardonado en el Festival de Cine de Morelia, un libro histórico y una exposición presentada en espacios internacionales— y "Arte y resistencia", proyecto itinerante por comunidades indígenas y museos de arte contemporáneo. En la actualidad se encuentra enfocado en el desarrollo del largometraje documental y narrativa gráfica Akryon, sobre fenómenos ufológicos y encuentros con lo inexplicable.
"A mí me gusta trabajar mis proyectos como yo le llamo, el circo de las tres pistas", señala. Para Akryon, el autor ha elaborado un guion técnico completamente ilustrado que funciona como un documental gráfico de 50 cuartillas: "Toda la parte del guion que habla de los datos y de los ufólogos, eso ya está dibujado... ese privilegio no me lo va a quitar la inteligencia artificial, dibujar para mí, como decía Felipe Ehrenberg en mi primer libro Cursi agridulce, es pensar con las manos y a mí me gusta pensar con las manos".
El artista concluye explicando que el dibujo no es una simple etapa previa al rodaje, sino un vehículo para desacelerar la mente y comprender la historia a un nivel más profundo: "Cuando dibujas aterrizas las ideas de otra manera, es más lento, vas pensando cada paso, cada momento, cada encuadre, casi casi como un storyboard. Al final la película y el libro serán dos piezas distintas que el público podrá disfrutar en diferentes soportes".
Fernando Llanos presenta Desatar Amores perros en la Feria Internacional del Libro Monterrey mañana jueves 15 de octubre a las 20 horas en el Auditorio Humanidades Digitales de la FIL Monterrey.
¿Qué lee Fernando Llanos?
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El Kybalión, de Hermes Trismegisto, porque es un clásico de hace miles de años. A mí me cambió la historia de mi prepa y me hizo darme un poco de luz para tratar de entender que el universo puede tener algunos principios y que estos principios nos pueden ayudar a que en esta travesía llamada vida sean más nobles las subidas y bajadas.
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Les recomiendo En contacto: Las nuevas realidades del encuentro con extraterrestres, de Alan Steinfeld. Regularmente los libros viejos de OVNIs todos son muy fetichistas, todos hablan de los fierros. Y aquí hay un enfoque más interesante donde ya lo más importante no es lo tangible, sino lo intangible: apariciones en los sueños, de otras dimensiones.
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Pachita, de Jacobo Grinberg, porque tiene que ver totalmente con mis intereses actuales en el mundo de la creación, la sanación y lo esotérico, pues nuestra película Acrión trata sobre la historia de un extraterrestre que sana a la gente.