EL RECOMENDADOR DE LIBROS

Logo Milenio
Logo Librotea
Estanterías

Pilar Quintana habla de "Noche negra" y otros libros oscuros

La escritora colombiana explora la selva, el miedo, la violencia y la memoria en esta conversación sobre escritura, mujeres y nuestra animalidad.

Pilar Quintana recomienda su novela "Noche negra" y otros libros oscuros. Foto: Verónica Maza
Pilar Quintana recomienda su novela "Noche negra" y otros libros oscuros. Foto: Verónica Maza
Verónica Maza Bustamante Américas /

Pilar Quintana, una de las voces más destacadas de la literatura colombiana, presenta Noche negra, una novela que profundiza en la selva del Pacífico colombiano, la violencia, la oscuridad y la animalidad humana. Aquí nos habla de sus personajes femeninos y los territorios donde el miedo se vuelve parte de la naturaleza. Además, recomienda otros libros oscuros.

Videoentrevista con Pilar Quintana

Libros, miedo y selva: una conversación con Pilar Quintana
Libros, miedo y selva: una conversación con Pilar Quintana

Selva, miedo y memoria

Con una mirada aguda sobre la violencia, la intimidad y los territorios olvidados, Pilar Quintana comparte en entrevista cómo construyó Noche negra, una novela que indaga en el miedo, la memoria y la soledad extrema a través de una protagonista enfrentada a la selva y a sí misma.

¿De qué trata tu novela Noche negra, Pilar?

Noche negra es una novela que transcurre en el Pacífico colombiano en muy pocos días, de domingo a miércoles, y se trata de una mujer que se ha ido a vivir a la selva con su esposo con la idea de llevar una vida sencilla en la naturaleza, y están construyendo su propia casa.

Él es extranjero y tiene que irse porque debe solucionar un tema migratorio con su visa, y ella se queda sola en esta casa que no tiene todavía las puertas ni las ventanas puestas, en medio de una naturaleza hostil que no termina de conocer y con unos vecinos que cuando su marido estaba parecían simpatiquísimos, pero que apenas se va él empiezan a mirarla con deseo y ella empieza a sentirse acosada.

Y transcurre durante la menguante hasta que llega la luna nueva, y las noches cada vez se van volviendo más oscuras.

¿Qué aspectos nuevos de la selva querías explorar con este libro?

Yo vengo explorando un tema que es nuestra propia animalidad, cómo nos comportamos como animales. Últimamente he sacado a mis personajes de la ciudad para llevarlos a vivir a la selva. Creo que esta es mi gran novela sobre ese tema. Ya no solo saqué al personaje de la ciudad, sino que la dejé completamente sola en medio de la selva. Ahí estoy explorando mi noción de naturaleza y cómo la selva de afuera también está adentro de nosotros mismos, cómo somos naturaleza.

Háblanos de Rosa, un personaje constante en tu obra.

Sí, Rosa aparece tangencialmente en La perra y la he trabajado en algunos cuentos, pero esta es su historia completa. Aunque la historia pasa en cuatro días, exploramos su vida entera, incluso desde antes de nacer. Para mí fue difícil construirla porque Rosa nació en 1941. Yo soy del 72, entonces hay mucha distancia entre ambas, y fuera de eso no tenía un personaje de la vida real al que agarrarme como referente.

No conocía a una persona con las características de Rosa, nacida en los años cuarenta, que hubiera estudiado en la universidad siendo mujer y que hubiera tenido coqueteos con el movimiento estudiantil que dio origen a los movimientos guerrilleros en los años 60.

Fue muy desafiante porque me tocó leer la historia completa de la violencia en Colombia desde el inicio hasta los años 80. En 1980 yo lo viví, pero era una niña de 8 años, así que mi conocimiento tenía que ser alimentado. Esa investigación tan extensa fue muy gratificante porque me permitió conocer a profundidad esa historia desde un punto de vista que quizás no ha sido narrado nunca en las noticias ni en la historia oficial; conocí la historia contada desde el punto de vista de los otros, y eso siempre es necesario.

¿Cómo lograste narrar una vida en una historia de cuatro días?

Fue desafiante porque demás es una existencia muy cotidiana. Ella está en la selva, pero todos los días tiene que levantarse y hacer las tareas que le permiten la supervivencia: limpiar, cocinar, tener todo en orden, luchar contra las termitas que se le quieren comer la casa.

Aparentemente no está pasando mucho: una señora limpiando su casa y defendiéndose de la selva. Pero en realidad le está pasando de todo, porque en esa soledad solo queda el sonido del mar y de la selva, y ese sonido no te distrae como el ruido de la ciudad, el de internet, la televisión o la radio. Ella se queda sola con su propia cabeza.

Mientras transcurren los cuatro días, yo asignaba flashbacks, un ir al pasado de Rosa, porque en esa soledad empieza a encontrarse con su historia y a analizar por qué se fue a vivir a la selva, por qué cuando su marido se va se le detonan emociones extrañas, qué le pasó en su vida que hace que estas emociones vengan a tomársela. Empieza a conectarse con sus dolores más profundos y eso permite hacer un recorrido por su vida entera.

La mirada íntima de lo salvaje

La selva es para Pilar un territorio que no solo marcó su vida, sino que transformó su manera de entender al ser humano. Sus reflexiones sobre la naturaleza —y sobre nuestra falsa sensación de control frente a ella— abren la puerta a una conversación sobre la experiencia femenina y los límites de la percepción.

¿Cómo nació tu deseo de explorar la selva? 

Yo viví nueve años en la selva del Pacífico colombiano; era mi hogar. La selva me enseñó mucho sobre mí misma y sobre nuestro lugar como especie en el universo. En la ciudad tendemos a creernos importantes y especiales dentro de la creación. Al vivir en la selva me di cuenta de que somos criaturas ínfimas que apenas estamos rasguñando la superficie del tiempo y el espacio que nos tocó; que no somos nada y que además somos naturaleza, aunque queramos sentirnos aparte. Nuestra razón es una característica animal nuestra. Somos naturaleza y como naturaleza nos comportamos. 

¿Cómo usas la oscuridad para explorar el miedo? 

Esa oscuridad terrible potencia los miedos. Estamos tranquilos cuando sabemos y cuando vemos. Rosa empieza a no poder asir su realidad, a no saber qué está pasando de verdad y qué no está pasando, qué se está imaginando. Empieza a confundirse y a borrarse esa frontera. La oscuridad acrecienta esa sensación: no puede ver, entonces no puede saber qué está pasando, no puede entenderlo, y eso aumenta su miedo y la encierra. Hay un momento en la novela en que empieza a sentirse casi como una náufraga, en un universo grandísimo y oscuro, sin saber qué hay, como si estuviera sobre una tabla perdida en un mar infinito de oscuridad. Sí, es una mujer fuerte, pero al mismo tiempo vulnerable. Creo que eso somos todas. 

Hay un tema con Rosa y es que empieza a sentirse como un animal de presa, y yo me he preguntado si eso no lo sentimos todas las mujeres siempre, que vivimos en permanente alerta porque sabemos que la amenaza puede llegar en cualquier momento y en cualquier lugar. El lugar más violento para una mujer sigue siendo su propia casa. Los feminicidas no son asesinos lejanos, son tu marido, tu expareja o tu pareja. Y nuestros abusadores son los hermanos, los tíos, los abuelos, los padres: los hombres cercanos. 

Sufrimos violencia en la casa, en la calle, en el trabajo, en el transporte público, en el parque, en las vacaciones. Y creo que lo vivimos de manera natural, hemos naturalizado eso, pero no deberíamos vivir siempre alerta a la amenaza. 

¿Cómo nace la Biblioteca de Escritoras Colombianas que tú coordinas? 

La Biblioteca de Escritoras Colombianas es un proyecto que nació con el Ministerio de Cultura y ahora está inscrito dentro de la Biblioteca Nacional de Colombia. Es un proyecto editorial para el rescate de grandes escritoras colombianas cuyas obras y figuras estaban olvidadas y que no leíamos. 

En la primera entrega publicamos 18 libros de 18 autoras nacidas desde finales del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX. Contemplamos poesía, narrativa, periodismo, cuento, novela, no ficción y algunos libros de clasificación extraña. En la segunda entrega, que salió en 2025, incluimos 96 autoras en 10 antologías, también de todos los géneros. Son antologías que ofrecen un panorama —no sé si completo, porque las listas nunca lo están— pero sí un panorama sólido de la historia de la literatura hecha por mujeres en Colombia.

¿Qué es para ti vivir de, por y para la palabra?

Es un sueño cumplido. En algún momento, cuando uno está joven, se imagina que va a poder vivir de los libros, pero llega un punto en el que uno dice: “Es muy difícil; me conformo con escribir mis libros y que vendan lo suficiente para que la editorial no se aburra de mí y me publique el próximo”. A mí me llegó el reconocimiento y muchos lectores tarde en mi carrera, cuando ya era una señora grande, en un momento en que no lo estaba esperando y no creía que eso podía pasar, cuando ya no era un sueño.

Haber conseguido esto… no me canso de agradecerlo. No sé a quién, porque no creo en Dios, pero no me canso de agradecer haberlo logrado. Muchas veces ese éxito no depende del trabajo ni del talento; hay escritores que trabajan mucho y son muy talentosos, pero no les llega. Yo me siento muy agradecida de que a mí me haya llegado.

Pilar Quintana recomienda libros oscuros

  • Eisejuaz

    Eisejuaz

    Sara Gallardo Drago Mitre

    Malas Tierras Editorial

    Comillas Logo

    Voy a recomendar Eisejuaz, de la argentina Sara Gallardo, una autora clásica magnífica que ha sido bastante desconocida, pero que se ha rescatado y estamos leyendo ahora. Eisejuaz es una novela extraña. No voy a decir mucho porque lo interesante es el descubrimiento que hace el lector. Es difícil al principio, pero cuando uno entiende por qué está narrada en ese lenguaje extraño, no se puede soltar.

  • La dimensión desconocida ( Mapa de las lenguas )

    La dimensión desconocida ( Mapa de las lenguas )

    Nona Fernández

    LITERATURA RANDOM HOUSE

    Comillas Logo

    Recomiendo La dimensión desconocida, de la chilena Nona Fernández, una escritora de mi generación. Creo que es un libro que todos los latinoamericanos deberíamos leer. Para mí es una novela que alumbra un camino muy interesante sobre cómo contar nuestra violencia política. Ella lo hace desde un lugar íntimo, mostrando cómo la violencia de afuera, la de la dictadura chilena, se mete y se filtra en las vidas de las personas comunes.

  • Cuentos reunidos

    Cuentos reunidos

    Julio Ramón Ribeyro

    ALFAGUARA

    Comillas Logo

    Recomiendo también los Cuentos completos de Julio Ramón Ribeyro, uno de mis escritores favoritos. Cada cuento es una lección de escritura creativa.


  • Ciudad Láser

    Ciudad Láser

    Mariantuá Correa

    Editorial Almadía

    Comillas Logo

    Por último, voy a recomendar una novela que apenas empecé a leer, pero que me ha parecido extraordinaria: Ciudad láser, de la colombiana María Antonia Correa, publicada por Almadía en México. Me parece una novela divertida, oscura, original y que cuenta una buena historia.

¿Ya te suscribiste a nuestra newsletter literaria? 

¡Recibe recomendaciones, entrevistas y lo mejor del mundo de los libros directamente en tu bandeja de entrada!

Suscríbete gratis aquí.



Tags relacionados
  1. libros